Los corrales del concejo o, simplemente, corrales concejiles, eran y son infraestructuras del sistema agropecuario tradicional de Fuerteventura. Los construyeron y se encargaron de su mantenimiento los vecinos de los distintos pueblos, tal y como hicieron desde siempre con maretas, aljibes, gambuesas y paredes de costa, en piedra seca. El antiguo cabildo y la justicia real ordinaria conocieron de su funcionamiento. Muchos han sido recuperados e incluso reinventados con unas dimensiones y en sitios que no eran los habituales. Pero por lo menos se intentan mantener como vestigios de una tradición agrícola y ganadera, formando parte del precario equilibrio entre agricultores y ganaderos. Hay quienes los desprecian basándose en que no recuerdan haberlos visto en funcionamiento; con un planteamiento tan simplista como ese nos se debiera estar al frente de decisiones que afectan al patrimonio histórico, etnográfico y, en definitiva, cultural. Corral del Concejo del Valle-Los Llanos de Santa ...
El cultivo de algodón en el municipio de Puerto de Cabras Tras la Guerra Civil española de 1936-39, en medio de la Segunda Guerra Mundial, se implantó la Autarquía en nuestro país. Un sistema económico que, en Canarias, tuvo especiales características pues el Ejército que ya estaba en todas las instituciones civiles, asumió el Mando Económico de la región con aparato administrativo que funcionó desde 1941 a 1946, pero cuyos efectos se prolongaron casi un quinquenio hasta enlazar, en el caso de Fuerteventura y El Hierro, con el Plan de Adopción de ambas islas por el jefe del Estado y, finalmente, con las políticas de los gobiernos tecnócratas. Durante el periodo del Mando Económico surgieron múltiples iniciativas que sirvieron de cauce para la consolidación posterior de algunas empresas vinculadas a los delegados de aquel Mando en la isla, y algunas basadas en las propias estructuras de la Comisaría de Abastecimientos y Transportes y la subdelegación en Fuerteventura. Autoridades de pos...