Ir al contenido principal

Entradas

Trasiego portuario en el muelle de Puerto de Cabras, década de 1920

  Vapores correos y otros buques en la bahía de Puerto de Cabras durante las décadas de 1910 y 1920 Cuando los correíllos fondeaban tan cerca del muelle municipal traían agua para el abasto de la población de la capital de la isla, décadas de 1910 y 1920 [Foto del libro Puerto del Rosario, 100 años en la memoria, 2000] La década de 1910 pero, sobre todo la de 1920, mostró en nuestro Puerto de Cabras un regular movimiento portuario. El muelle municipal rindió unos ingresos en las arcas municipales que equilibraron los presupuestos locales en momentos de agregaciones y fusiones de los municipios colindantes. Y eso pese a que la exacción del arbitrio sobre aquel dique fue reclamada por el Cabildo Insular como parte de su Hacienda, algo que despertó un litigio que se palió, en parte, mediante la suscripción de convenios entre ambas instituciones. Por aquellos años estábamos en medio del fulgor de la industria de las calizas y los inicios productivos del tomate y los regadíos del sur de...
Entradas recientes

Un periódico de Fuerteventura en 1944: Herbania

Notas sobre un semanario ilustrado, editado e impreso en Fuerteventura, octubre de 1944 Visita del capitán general y jefe del Mando Económico de Canarias, Francisco García Escámez e Iniesta a la isla. Alcalde Honorario de Puerto de Cabras. Vino a inaugurar los cuarteles y residencias de oficiales y suboficiales del ejército, acercándose también a ver las obras de la Presa de Los Molinos. El diario  Falange  se haría eco de esta noticia en su edición del 7 de octubre de 1944. Guarnecía la plaza de Puerto de Cabras el Batallón de Infantería Independiente número 32, en cuya imprenta se imprimió el periódico del que hoy nos ocupamos, el primero impreso en la isla, si obviamos el manuscrito  El Eco de Tiscamanita (siglo XIX)  y recordamos que  La Aurora (1900-1906)  se imprimía en Gran Canaria. Se trata de un semanario que circuló con dos cabeceras. Vio la luz como  El Majorero , Semanario Ilustrado de Fuerteventura, el 2 de octubre de 1944, baj...

El Turbón de 1964 en el municipio de Puerto del Rosario

En semanas de lluvias y temporales como las que estamos viviendo en el invierno 2025-26 es bueno viajar al pasado para conocer uno de los turbones que hicieron historia en la Fuerteventura de la década de 1960. El de 1964 fue un año para conmemoraciones. No cabían en él las malas noticias que pudieran empañar los "XXV años de paz" ni las cabalgatas de los Reyes Magos por la isla de Fuerteventura. Bueno, eran aquellos fastos y otros que estando programados oficialmente, debían celebrarse a lo largo de doce meses. Pero el año empezó con un turbón que durante los días 3, 4, 5 y 6 de enero produjo unas lluvias torrenciales que trastocaron la agenda oficial con la contundencia de las aguas desbocadas en distintas zonas de Fuerteventura. Porque en aquellas fechas se produjo lo que hoy conocemos como "borrasca de impacto sobre las islas" y el que abordamos era un episodio más en forma de tormentas muy fuertes y muy localizadas. Con la boca chica se contó en la prensa que l...

Doña Emilia Miller Rodríguez

Apunte sobre la vida de una mujer en los orígenes de la propiedad del suelo de Puerto de Cabras. Hija del legendario Diego Miller (1777-1854), de los primeros pobladores de Puerto de Cabras, doña Emilia tuvo la suerte, o la mala suerte, de casar con Isidro Camejo Falcón, de Tuineje, emparentado con Antonio Camejo Falcón, edil de aquel ayuntamiento del sur de Fuerteventura Ella era pues, una privilegiada heredera de las muchas propiedades que pudo agenciar su padre, asentado aquí desde los albores de Puerto de Cabras. Hombre bien relacionado en el mundo comercial, institucional y social de la primera mitad del siglo XIX. Isidro, por su parte, si bien ocupó la secretaria del Ayuntamiento de Puerto de Cabras y el cargo de factor de utensilios militares cuando se establecieron aquí las primeras fuerzas de guarnición de la plaza; el primero de ellos, seguramente por las buenas relaciones de Don Diego Miller; no era, como se suele decir, trigo limpio. De ahí la mala suerte que le cup...