Aquel fue un año agrícola en que no llovió, la gente pasó hambre y la generosidad del resto de las islas, especialmente grancanarias y, en menor medida, tinerfeñas dicen que se desvivió por socorrer los gritos de auxilio de los majoreros… Como, salvando las distancias, lo hicieron en 1683 los náufragos de “El Griego” en Punta de Jandía. Bueno. Que no lloviera resulta un hecho fortuito y, aunque atribuido a ciclos de un clima semidesértico, en una tierra en que la mayor parte de la población se dedica a la agricultura y a la ganadería, eso causaba estragos y las familias se disgregaban en busca de sustento. Campesino majorero en Güimar, Tenerife. Pero no es algo privativo ni específico de 1937 ni de la época de la II República. No, el majorero siempre tuvo preparada la maleta –por decir algo- y a poco que apretase la sequía vendía la mayor parte de su ganado de labor, hipotecaba su terruño y con algunas cabritas se marchaba a Tenerife, a Gran Canaria e incluso a ...
Apuntes de historia local (Puerto del Rosario, Fuerteventura (Canarias). Francisco J. Cerdeña Armas