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Mostrando las entradas etiquetadas como Tetir

Los municipios de Fuerteventura. Apuntes sobre su historia. (Parte I)

  No es fácil acercarse a la historia de los municipios majoreros que comenzaron a funcionar cuando languidecía el antiguo cabildo o ayuntamiento insular. El actual Cabildo de Fuerteventura, aunque por su nomenclatura se parezca al antiguo, no se creó hasta 1912, empezando a funcionar al año siguiente; los ayuntamientos le ganan en venerable antigüedad. A la historia del fenecido concejo o cabildo antiguo que desapareció en Betancuria en junio de 1834, le dedicaron su trabajo algunos especialistas del Derecho y la historia de Canarias (Roldán Verdejo, Cerdeña, De la Rosa Olivera...) y a ellos remitimos a quienes deseen ahondar en el pasado administrativo de nuestra isla durante la etapa moderna, pues poco sabemos de cómo funcionaba la administración normanda de los primeros tiempos de la conquista. Por nuestra parte nos centraremos en los municipios que empezaron a funcionar a raíz de la legislación liberal de 1812, haciendo incursiones en los antecedentes basados en la jurisdicció...

Tetir y su fiesta de San Andrés, 1609-1989

San Andrés: Romería o Fiesta del Agua Esta es la ermita de San Andrés, en el Valle de la Sargenta, Tetir. La donó don Juan Berriel Jordán a la parroquia de Santo Domingo de Guzmán el 30 de noviembre de 1989, según reza la placa colocada en su fachada. La ermita de San Andrés en la actualidad, donada a la parroquia de Santo Domingo de Guzmán en 1989. [Foto aportada por Paco Cerdeña] Pero su historia se remonta a tiempos muy anteriores a la parroquia, cuando Santo Domingo ni soñaba con tener "casa" en Fuerteventura. Y este es un hecho constatado: Nos lo confirma el obispo Pedro Manuel Dávila y Cárdenas cuando en su relación de ermitas de la isla, 1735, nos dice que en la Vega no había otro templo que la ermita del Valle de la Sargenta. El templo fue construido por los tetireños entre 1650 y 1652 para albergar al santo elegido como patrono de los labradores majoreros y de la lluvia; una elección tutelada por el propio cabildo antiguo o ayuntamiento insular en sesió...

El Estatuto Municipal de 1924 y los municipios majoreros: Consolidación de la capitalidad.

Redistribución de jurisdicciones municipales en la forja de la capital de Fuerteventura. A la capital de Fuerteventura, que aún seguía luchando por mantener el cobro de sus arbitrios sobre la importación y exportación por el muelle municipal, el antiguo Muelle Chico, llegando incluso a un acuerdo compensatorio con el Cabildo de Fuerteventura que lo reputaba como parte de su recurso financiero, la dictadura no le trajo más que quebraderos de cabeza. Durante el año 1924 en la isla se comenzó a pensar en una reformulación de los distritos municipales, planteándose soluciones cercanas a las mancomunidades y a la agrupación para abaratar costes en la financiación de servicios, en el más pacífico de los casos, pasándose a las anexiones pactadas y, en el peor de los casos, a la agrupación forzosa de términos. Por entonces Puerto de Cabras, con 931 habitantes en el padrón vigente, era el municipio de menos población en Fuerteventura, si exceptuamos Betancuria, que tenía 691 y, por ...

Tetir y su Cofradía de Ánimas, 1779-1800

Los primeros momentos de la parroquia de Santo Domingo de Guzmán. En la Fuerteventura del siglo XVIII asistimos al desmembramiento de los dos Beneficios de Betancuria, detentados por la Villa capital desde 1533. Primero fue el obispo Juan Ruiz Simón quien planteó a Felipe V la conveniencia de erigir nuevas parroquias en la isla, logrando que por Real Cédula de 12 de marzo de 1708 se crearan dos parroquias sufragáneas en Pájara y La Oliva. Tres años más tarde, en 1711, fueron consagradas como tales ayudas de parroquia las iglesias de aquellos lugares. En 1764 serían los vecinos de Tetir quienes gestionaran ante el Obispado la erección de un curato en su pueblo. El visitador episcopal Miguel Camacho se encargó de practicar en Fuerteventura los informes previos correspondientes; en ellos se recogían testimonios de muy diversa índole, pero abundantes en las largas distancias que moribundos y recién nacidos habían de soportar para recibir los Santos Sacramentos en Betancuria. Algu...