Un proceso electoral, dos comisiones gestoras municipales y, entre ellas, una sublevación militar dejaron su huella en el libro de actas capitulares de una corporación que, elegida en 1933, no pudo renovarse en 1936.
El triunfo del Frente Popular en los comicios de febrero provocó reajustes políticos en la esfera política insular y local. El Gobierno Civil encargó a su delegado insular el nombramiento de una Comisión Gestora Municipal acorde con la nueva mayoría parlamentaria, y para la propia Delegación Insular sería designado don Ángel González Brito.
Integraban dicha comisión local los gestores don Manuel Oramas Martín, don Francisco Fuentes Morera, don Antonio González Brito y don Vicente Concepción Villaba, afectos al Frente Popular, los cuales se reunieron en sesión extraordinaria presidida por don Tomás Pérez Medina el día 21 de marzo de 1936.
Aquel día de marzo declararon el cese de quienes desde mayo de 1933 venían desarrollando el cargo de concejal. Acatando lo ordenado por el Gobierno Civil a través del Delegado Insular, se retiró en el acto el mencionado don Tomás Pérez Medina.
A continuación se procedió a la votación de alcalde presidente de la Gestora , cuyo cargo recayó, por 4 votos, en don Manuel Oramas Martín, veterano de la Agrupación Republicana y simpatizante de la Sociedad Obrera Republicana Federal de Puerto de Cabras.
Con igual número de votos fueron elegidos el 1º teniente de alcalde y del distrito norte, don José Concepción Villalba, trabajador de la construcción perteneciente a la Confederación Nacional del Trabajo (CNT); el 2º teniente de alcalde y del distrito sur, don Francisco Fuentes Morera, y el síndico, don Antonio González Brito, miembro del partido Republicano Radical Socialista.
Dos días después se incorporó el gestor don Francisco Jorge Páez, marinero de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), nombrado por el Gobierno Civil, aunque no tuvo tiempo de ocupar cargo específico.
La disolución de la Gestora Municipal
Se produjo por circular del Coronel-Gobernador Civil, Jesús Ferrer Gimeno, quien con fecha 31 de julio de 1936 destituía a los concejales electos que ejercían como gestores municipales desde marzo, para sustituirlos con una nueva Comisión diez días después.