De cuando en El Charco de Puerto de Cabras se hacían prácticas de tiro... Y otras notas de la guarnición militar en Fuerteventura.
Nada más llegar la guarnición del Batallón de Infantería Fuerteventura en octubre de 1904, al mando de Santiago Cúllen Verdugo, digo Antonio Serrá Orts, se acuartelaron en locales de las calles León y Castillo y la de La Marina, donde se alojaron Comandancia y Compañía de ametralladoras y tropa, respectivamente.
Y pronto comenzaron las maniobras y ejercicios por los municipios aledaños de Casillas del Ángel y de Tetir, donde según las crónicas de la época fueron agasajados por las autoridades locales que, de buen grado, siempre aceptaron la presencia militar en sus jurisdicciones.
Reconvertida la guarnición con el Batallón Cazadores de Fuerteventura número 22, se alquilaron locales a los Rugama y a los Cabrera en las calles arriba indicadas, próximas al Barranco Pilón. Pero todos los mayores contribuyentes aportaron sus dineros para acondicionar unos inmuebles que no estaban concebidos para uso militar, aunque fueran acondicionados desde 1886 para albergar la compañía número 6 del batallón que precedió al de 1904.
Andando el tiempo, en el propio Puerto de Cabras, se hacían prácticas de tiro en el entorno de la Rosa del Viejo y Puntilla del Charco. En tales momentos, según nos cuenta el alcalde Secundino Alonso, había que balizar toda la orilla al norte del carenero para evitar accidentes, especialmente con pescadores de bajura, para que no transitasen con sus barquillos.
1918, 23 de abril,
De la Comandancia Militar de Fuerteventura a la Alcaldía de Puerto de Cabras: “Teniendo que dedicarse mañana la fuerza del Batallón Cazadores Fuerteventura nº 22… a la práctica de ejercicios de tiro en el campo denominado El Charco, tengo el gusto de manifestarlo a V por si se digna dar las órdenes oportunas a quien corresponda para que se tomen las precauciones debidas con el fin de evitar cualquier accidente que pudiera ocurrir.
Dios guarde a V muchos años, Puerto de Cabras, 23 de abril de 1918. El Comandante Militar, Domingo Arenas.- Señor Alcalde constitucional de esta localidad.”
Al margen añadió una anotación nuestro alcalde ordenando “contestarle diciendo la conveniencia de poner una bandera con asta en la Puntilla del Charco durante el ejercicio de tiro, para los veleros y pescadores a quienes se les dará aviso. Secundino Alonso.”
1918, 25 de junio,
De la Comandancia militar de Fuerteventura a la Alcaldía de Puerto de Cabras: “Teniendo que dedicarse los días 26 y 28 del corriente, de 8 a 11 y de 16:30 a 19 la fuerza del Batallón Cazadores Fuerteventura número 22 en el sitio denominado El Charco, a efectuar ejercicios de tiro al blanco, lo pongo en su conocimiento a los efectos de que se tomen las precauciones que se interesan en mi escrito número 93 de fecha 3 del actual.
Dios guarde a V muchos años, Puerto de Cabras, 25 de junio de 1918,El Comandante Militar, Domingo Arenas.- Señor Alcalde constitucional de esta ciudad.”
1918, septiembre 26. De la Comandancia Militar de Fuerteventura a la Alcaldía de Puerto de Cabras: “No habiéndose recibido contestación a mi escrito número 82, de fecha 18 de mayo último, en el que interesaba de ese municipio la reparación de los locales del cuartel que ocupa la Compañía de Ametralladoras del Batallón Cazadores Fuerteventura nº 22, situados en la calle León y Castillo de esta ciudad, espero de su atención se proceda a la reparación que se interesaba en mi citado escrito o, en su defecto, me manifieste las causas que se opongan a ello.- Dios guarde a V muchos años. Puerto de Cabras, 26 septiembre 1918. El Comandante Militar, Domingo Arúcas.- Señor Alcalde constitucional de esta ciudad.”
Pese a que el municipio cedió a Defensa solares para la construcción de acuartelamientos, estos no se verificaron hasta acabada la Guerra Civil 1936-39 en que, se levantaron los cuarteles que hoy ocupa el Regimiento Soria 9 de guarnición en Fuerteventura. Hasta entonces ni se construyeron alojamientos específicos para los militares ni se delimitaron zonas para ejercicios de tiro pues del la zona del Charco se trasladaron las prácticas de tiro al blanco al Llano de Negrín y Morros de Lesque, al sur de Puerto de Cabras.
La precariedad de los alojamientos y la demanda de instalaciones por la ampliación de las guarniciones quedaron patentes en la correspondencia de nuestro alcalde Secundino Alonso:
1919, 27 de enero,
Del Comandante Militar al Alcalde de Puerto de Cabras: “Recibida su atenta comunicación número 24 de fecha 27 del presente, he de manifestarle que el batallón de mi mando sigue con la necesidad imperiosa del local que ocupaba la compañía de ametralladoras, u otro equivalente, que si bien es verdad que por la organización de entonces se denominaba Compañía de Ametralladoras, se necesitó el local por el aumento de personal a la unidad principal del Batallón, cuyo personal existe hoy aumentado por la nueva organización que se le ha dado al batallón agregado en mayor número aquel personal a la compañía de activo que hoy tiene, según organización que los representantes en Cortes recabaron del Gobierno de SM al tratarse de suprimir este Batallón, dando como garantías de este honorable pueblo, para no suprimirlo y aumentar su personal, el que el Ayuntamiento de su digna presidencia facilitaría los locales que la unidad táctica del batallón necesitase para su alojamiento, no sólo del personal que hoy se lleva a cabo con dificultad y en malas condiciones a pesar de ese local, sino para todas las dependencias que unidad como esta necesita para su buen funcionamiento.
Siéndome muy grato manifestarle asimismo que, a pesar de las malas condiciones en que se encuentra alojado este batallón por ser los tres locales, contando entre ellos el que nos ocupa, pequeños en capacidad para alojar el personal nos hemos reducido en extremo excesivo con objeto de no gravar a ese ayuntamiento en sus gastos y mostrar una vez más el afecto que el personal directivo de este batallón tiene a este pueblo que tan dignamente representa esa ilustrada corporación de su presidencia, y poner todo lo que humanamente pueda para que se consiga lo que este pueblo ansía y desgravar las cargas de ese ayuntamiento.
Es todo lo que me honro en exponerle en contestación a su anterior comunicación citada.
Dios guarde a VS muchos años.- Puerto de Cabras, 27 de enero 1919.- El Comandante militar, Salvador Acha.- Señor Alcalde de Puerto de Cabras”.
De la convivencia de la población de Puerto de Cabras con los miembros de la guarnición militar quedó el que antaño se conoció como "Frontón de los Militares" y hoy llamamos "Pabellón Oasis" de Puerto del Rosario. Y, en el antiguo cementerio de la localidad, aún se adivina el panteón que el municipio cedió al Batallón para enterramiento de los fallecidos en acto de servicio:
1919, 8 mayo,
Del teniente coronel del Batallón Cazadores de Fuerteventura número 22 al Alcalde de Puerto de Cabras: “Presente en esta plaza el maestro de obras militares don Francisco Román de la Cruz, el cual trae la comisión de hacer entrega a la plaza del panteón construido en el cementerio de esta capital para soldados que fallezcan en servicio activo, y teniendo VS que formar parte de la comisión nombrada al efecto y como representante de la administración militar, ruego a su autoridad que tenga a bien encontrarse en la Comandancia Militar el día de mañana a las 9, al indicado objeto.
Dios guarde a VS muchos años.- Puerto de Cabras, 8 mayo de 1919.- El teniente Coronel, Salvador Acha.- Señor Alcalde Constitucional de esta ciudad”.
Estos son algunos de los apuntes y notas que sacamos de las transcripciones que hicimos en la correspondencia que mantuvo Secundino Alonso en su faceta de alcalde de Puerto de Cabras, hasta su pase al Cabildo Insular, institución en la que llegó a ser presidente, muriendo en el ejercicio de tal cargo en 1924.
(c) Francisco Javier Cerdeña Armas.-
